“No podemos satanizar la Policía Nacional; cuenta con oficiales de altísima calidad profesional”, Almirante (r) Sigfrido Pared Pérez, ARD

Santo Domingo. El almirante (r) Sigfrido Pared Pérez afirmó que la transformación de la Policía Nacional no debe realizarse desconociendo la experiencia acumulada por la institución durante décadas, al tiempo que defendió la capacidad profesional de numerosos oficiales activos y en retiro.

Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa Hoy Mismo, que se transmite por Color Visión, canal 9, donde Pared Pérez sostuvo que la Policía Nacional no puede ser eliminada para iniciar un proceso de transformación desde cero, sino que los cambios deben producirse desde el interior de la propia institución.

“No podemos satanizar la Policía. La Policía, mal que bien, es la institución que ha estado envuelta en el orden público, la seguridad ciudadana, o como tú quieras llamarle, a través de los años de la República Dominicana”, expresó.

El exministro de Defensa consideró que existen numerosos oficiales, tanto activos como retirados, con una amplia experiencia y alta calidad profesional que podrían contribuir al proceso de transformación policial mediante mecanismos de asesoría.

A su juicio, una combinación entre esos oficiales y quienes actualmente participan en el proceso de reforma permitiría crear una especie de “mix” que contribuya a motorizar una modernización de la Policía Nacional con mejores resultados.

Pared Pérez sostuvo que una transformación institucional no debe transmitir la percepción de que todo lo realizado anteriormente carecía de valor.

“No puedes desaparecer la Policía y comenzar de nuevo, porque eso es imposible. Entonces, obligatoriamente, habría que hacerlo con la que está actualmente”, afirmó.

El almirante retirado planteó que el proceso de transformación debe permitir identificar y corregir los errores históricos e institucionales de la Policía Nacional, pero al mismo tiempo incorporar las nuevas herramientas y metodologías que requiere una institución policial moderna.

En ese sentido, cuestionó que se coloque un énfasis excesivo en la formación universitaria por encima del entrenamiento especializado que requieren los agentes para desempeñar sus funciones operativas.

“Yo no quiero abogados en la Policía. Yo quiero policías que sean policías”, manifestó.

Aclaró, sin embargo, que no se opone a que los miembros de la institución cursen carreras universitarias y alcancen una formación profesional.

“Eso no quita que un oficial superior, un teniente, un cabo, un sargento, estudie Derecho, estudie una profesión y se haga profesional. Lo aplaudimos”, explicó.

Su planteamiento es que la formación académica debe complementar, y no sustituir, la preparación técnica y operativa necesaria para el ejercicio de la función policial.

Pared Pérez consideró que el país necesita policías debidamente entrenados para desempeñar sus funciones en las comunidades y mantener un contacto directo con la ciudadanía.

Destacó especialmente la importancia de que los agentes estén preparados para intervenir en situaciones como violencia doméstica, conflictos barriales y otras circunstancias que afectan la convivencia ciudadana.

A su entender, el fortalecimiento de esas capacidades puede contribuir a mejorar la relación entre la Policía Nacional y las comunidades.

“La hemos satanizado”

Al ser cuestionado sobre los bajos niveles de aprobación que, según se planteó durante la entrevista, registra la Policía Nacional ante una parte de la ciudadanía, Pared Pérez atribuyó parte de esa percepción al proceso mediante el cual se ha presentado la transformación de la institución.

“Es que la hemos satanizado”, respondió.

El exfuncionario también se refirió a la participación de asesores extranjeros en el proceso de transformación policial. Mencionó la presencia de especialistas procedentes de España y Colombia y reconoció que las experiencias internacionales pueden aportar conocimientos y metodologías útiles.

Sin embargo, advirtió que las características de la Policía dominicana son diferentes a las de instituciones policiales de otros países.

“La Policía de Colombia, la Policía de Ecuador y la Policía de México no son las mismas que la dominicana”, señaló.

Pared Pérez sostuvo que las experiencias internacionales pueden servir como referencia, pero deben ser adaptadas a la realidad histórica, social e institucional de la República Dominicana.

Una transformación gradual

El almirante retirado recordó que la Policía Nacional dominicana tiene una historia particular, incluyendo el papel que desempeñó durante determinados períodos de la historia política del país.

A su juicio, esa realidad debe ser tomada en cuenta al momento de impulsar cualquier proceso de transformación institucional.

“Para tú hacer ese proceso de transformación, tú tienes que ir gradualmente y adecuando las diferentes épocas a lo que tú requieres de una Policía moderna”, explicó.

Consideró que incorporar experiencias internacionales puede contribuir al proceso, pero rechazó que se parta de la premisa de que todo lo existente dentro de la institución carece de utilidad.

En ese sentido, sostuvo que si desde los niveles superiores responsables de dirigir la transformación se transmite la idea de que la Policía Nacional “no servía”, esa percepción también puede terminar siendo asumida por la ciudadanía.

Formación de oficiales

Durante la entrevista también se abordó la conveniencia de que quienes ocupen posiciones de mando en instituciones militares y policiales sean egresados de sus respectivas academias.

Pared Pérez reconoció que existen excepciones y recordó que personas que no han sido formadas originalmente en academias militares o policiales han ocupado posiciones de liderazgo con buenos resultados.

No obstante, consideró que la formación académica especializada proporciona ventajas importantes para el desempeño de quienes posteriormente asumirán responsabilidades de mando.

Explicó que un cadete que permanece cuatro años en una academia para formarse como oficial de Policía adquiere conocimientos técnicos y profesionales que, posteriormente, complementará con la experiencia obtenida durante su carrera.

A su juicio, esa combinación entre formación académica especializada y experiencia práctica debe contribuir al desempeño de un oficial no solo como director de la institución, sino también en posiciones como comandante regional o responsable de una dependencia policial.

Pared Pérez concluyó defendiendo la necesidad de que el proceso de transformación policial aproveche la experiencia acumulada dentro de la institución y, al mismo tiempo, incorpore nuevas herramientas que permitan responder a las necesidades actuales de seguridad ciudadana.

Sus planteamientos se producen en momentos en que el Gobierno mantiene en ejecución el proceso de transformación de la Policía Nacional, un tema que continúa generando debate sobre la metodología, los resultados y el papel que debe desempeñar la experiencia nacional frente a las recomendaciones internacionales.

Fuente: Entrevista televisiva, programa Hoy mismo.